‘Luna Nueva’ de Stephenie Meyer

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Agradecemos a Invictus la reseña sobre este libro. La entrada contiene la sinopsis de la obra y una opinión sobre la trama y el estilo del autor. [CONTIENE ALGÚN SPOILER Y, SOBRE TODO, TONELADAS DE BILIS]

SINOPSIS:

Para Bella Swan, hay una cosa más importante que su propia vida: Edward Cullen. Pero enamorarse de un vampiro es más peligroso de lo que Bella nunca podría haber imaginado. Edward ya ha rescatado a Bella de las garras de un diabólico vampiro, pero ahora, a medida que su arriesgada relación amenaza todo lo que es cercano y querido para ellos, se dan cuenta de que sus problemas puede que sólo estén empezando…

OPINIÓN SOBRE EL ESTILO DEL AUTOR:

Me gustaría poder comentar alguna variación estilísitca, por pequeña que fuera, en este libro. Pero es imposible. Los pecados que se cometían en el primer volumen de la saga reaparecen en el segundo, con el patético añadido de que cansan más por repetitivos. Para un análisis detallado del terrorismo escrito de la autora, me remito a mi anterior dicharachero y alegre post sobre Crepúsculo.

OPINIÓN SOBRE LA HISTORIA:

Advertencia previa: voy a lanzar una cantidad de spoiler notable en los siguientes párrafos. Sé que esto va totalmente en contra de la normativa de la plataforma, pero es imposible verter todo el odio que tengo acumulado si no desvelo acontecimientos y sucesos que pasan en la novela.

·Elogio del todoputismo. T_d_s p_t_s, una expresión con la que cualquier forero que lleve un mínimo de una semana en esta página está más que familiarizado. Normalmente, suele ser la población masculina del foro quién recurre a estas dos palabras, con el consiguiente cabreo de esos seres de luz y abnegación llamados foreras que replican que “ellas no son así, eso lo decís los tíos porque sois unos resentidos y bla bla bla”. Puede ser verdad o puede ser mentira, lo que sí es cierto es que no imaginaba que, jamás de los jamases, me encontraría con un libro, escrito por una mujer y destinado a un público adolescente femenino, que ensalzase todos los comportamientos y conductas que acaban provocando que un hombre grite al cielo “¡SERÁ ZORRA LA MUY PUTA!” mientras es presa del mayor odio visceral. Me explicaré.

Pongámonos en antecedentes primero: resulta que en el pueblucho de Forks, perdido por donde George Washington mató a su primer casaca roja, vive una familia de góticos… emos… “vampiros”. A este pueblucho llega una pazguata torpona que se enamora de uno de los emo… digo vampiros. Pese a todos los problemas raciales y de multiculturalidad que hay en yankilandia, con el agravante de que uno de los miembros de la idílica parejita es un cadáver andante, la niñata se mantiene erre que erre con su idea de “Edward te amo, tú lo eres todos para mí” y demás. En el primer libro a la niñata está a punto de darle matarile un vampiro que, curiosamente, no sufre el síndrome de amariconamiento y cursilería que padecen los Cullen. Total, que la niñata se salva en el último segundo gracias al abnegado esfuerzo de su amor nomuerto. Pese a que Edward trata de advertir a Bella de que “lo nuestro no va a funcionar”, Bella es una brasas del quince totalmente carente de cualquier mínimo de sentido común o de algo que se le asemeje, así que dice que nanai a lo de cortar y que estaremos juntos para siempre porque te amo mucho y me voya convertir en vampirilla para que retocemos eternamente juntos.

Bien, en este segundo libro, Bella sigue amando con locura a Edward. Más que a su propia vida. Pero he aquí que resulta que, en la fiesta de cumpleaños que los Cullen organizan para Bella, la muy torpona se corta con un cristal, y se hace un tajo en el brazo del cual empieza a manar sangre. En compañías normales esto se solucionaba con una rápida visita al médico, pero claro, cuando los asistentes a la fiesta resulta que son 7 vampiros a los que el olor de la sangre se la pone dura (y eso que eran vegetarianos, fíjate que incoherencia más grande nada más empezar el libro) pues, si eres humano, date por jodido. Así que Edward tiene que pelearse con uno de sus hermanitos para evitar que éste le clave el colmillo a su churri. Este incidente confirma a Edward que, por mucho amor que haya de por medio, eso de juntar humanos y vampiros no puede acabar en nada bueno; así que, por el bien de Bella, decide cortar con ella por lo sano y largarse, junto a su familia, de Forks.

A partir de eso momento, sin su amor a su lado, para Bella “El amor, la vida, su sentido… todo se habría terminado.” Así que se sume en un estado de desesperación y apatía que, poco a poco, va robándole la vida. Pero, espera, ¿qué es eso que aparece por el horizonte? Oh, ¡es otro tío bueno cachas! Primer indicio de todoputismo: la archiconocida táctica del mono y las dos ramas. Jacob, que en el primer libro era un simpático y pobre chavalín un par de años menor que Bella, con un papel meramente secundario y que suspiraba por ella hasta las trancas, resulta que ahora ha… cambiado. Literalmente. Ha pegado un estirón que lo ha convertido en un maromo de metro noventa con un torso musculado cual Sinnerman ciclado. Y aquí se produce una inexplicable transformacción en la señorita Swan: Bella, que se había pasado todo el puto primer libro alabando lo buenorro que está Edward y pregonando a los cuatro vientos que lo amaba con locura pasa a “..le devolví la sonrisa y algo se encajó silenciosamente en su lugar con un clic, como si fueran dos piezas que se acoplan en un puzzle. Había olvidado cuánto me gustaba Jacob Black…”, a “me regodeé en mi suerte mientras avanzábamos disimuladamente hacia el garaje prefabricado. Sólo un adolescente hubiera estado de acuerdo en engañar a nuestros respectivos padres para reparar unos vehículos peligrosos con el dinero destinado para mi educación universitaria. Él no había encontrado nada malo en esto. Jacob era un regalo de los dioses..” y a “…Había dormido sin soñar ni gritar por primera vez en más de cuatro meses. No podía decir qué emoción era más fuerte, si el alivio o el estupor. Me quedé quieta en la cama unos minutos, esperando a que todo regresara de nuevo. Porque, sin duda, tenía que ocurrir algo. Si no el dolor, al menos el aturdimiento. Esperé, pero no pasó nada, y entonces me sentí más relajada de lo que me había sentido en mucho tiempo. Y todo gracias a Jacob…” Esto, señores, en mi pueblo tiene un nombre: zorrón del quince.

Pero es que la cosa, no se lo pierdan, va a más. Resulta que Bella sólo es capaz de soportar el terrible dolor de la ausencia de Edward teniendo cerca a Jacob, bien cerquita. Así que la tía no duda en “…lamentar no tener algún tipo de derecho sobre Jacob, para recurrir a él cuando lo necesitara” y en pasar todo el tiempo posible con él, pese a saber que le mola al pobre indio, pero que jamás lo amara como a Edward porque Edward-es-todo-para-ella. Por eso le calienta la polla al otro, no te jode, porque ama a Edward… Todoputismo en toda su gloria. Y la tía lo sabe, pero le da igual, porque con Jacob a su vera, descamisado, luciendo torso y consintiéndole los caprichos, la perla ésta supera el vacío que Edward ha dejado en su corazón.

·Justificación del pagafantismo. Jacob, mal, chaval. MUY mal. Eres un pagafantas, un bragas, un calzonazos, un pelele, un títere en manos de una arpía manipuladora. Pero eso no es lo peor, no. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sufrido por culpa de una fulana… digo de uno de esos maravillosos seres de luz y abnegación, puros y virginales. Ya se sabe, el amor es ciego. Lo que no tiene justificación alguna y hace que merezcas la muerte por desollamiento, subnormal, es que SEAS CONSCIENTE DE LA SITUACIÓN y, encima, la toleres. ¿Pero esto qué es? Devuelve tu cromosoma Y antes de ponerte una mágnum de plata en la sien y apretar el gatillo, anda.

“…Bella, sé que no me amas como te amo yo a ti. Y sé que, probablemente, esto nunca cambiará. Pero yo te amo, y voy a estar siempre a tu lado, siempre podrás confiar en mí, para lo que sea. Aunque no me ames.” Claro que sí, campeón. Y luego nos extrañamos de que vayan endiosadas. Pensemos con lógica durante un segundo. Imaginad que de repente, sois hombres lobos, os mazáis lo máximo, os convertís en un machoman de casi dos metros, que camina con un aplomo y virilidad que tira para atrás y que desprende un aroma salvaje de peligro. ¿Le pagáis las fantas a un exponente del tdps pts o que le den tres duros y os buscáis a otra, que será por peces en el mar? Vale, pues ahora agarrad la lógica y mandarla a la mierda. Según alecciona la autora a sus lectoras, lo que tiene que pasar es que os convirtáis en pagafantas; y, si no lo hacéis, sois unos falócratas, unos machistas, unos nazis y matasteis a la madre de Bambi. Y tan tranquila que se queda la pájara…

·No son hombres lobo, son modelos de pantalón corto. En este wonderfuloso mundo que la autora concibió sentada en el señor Roca, resulta que cuando te conviertes en licántropo, además de los otros cambios físicos y de poder convertirte en un lobo del tamaño de un caballo de carreras, tu temperatura corporal pasa a estar permanentemente en los 47 o 49 grados centígrados. Así que los chuchos van un rato acalorados todo el día (Jacob sufre el doble de calor, además de la temperatura de licántropo tiene a Bella alrededor poniéndole el miembro como la pata de un lobo envenenado), así que nada, ¿que tienes calor? Pues te quitas la ropa, oye, a lucir tableta de chocolate, pectorales de granito y bíceps de acero, a lo ciclo sano. Ah, ¿qué Forks está pegado a Canadá, hace una rasca que te cagas, y no conviene llamar la atención de los humanos sobre la existencia de los hombres lobos? Paparruchas, a lucir cuerpo serrano, que Bella tiene que amar a Edward mientras se recuesta sobre el torso de Jacob y se queda dormida. Coherencia everywhere.

·¿Ma qué cosa fae, Vulturi? Incoherencia máxima. Los Vulturi son una “familia” de vampiros, similar a la de los Cullen, con la pequeña diferencia que éstos sí beben sangre, el más joven de ellos llevará como unos tres mil años aterrorizando el planeta y, como colofón final, son la “realeza” de los vampiros. Son unos monstruos muy simples, de hecho su sistema jurídico sólo tiene una norma, “LOS HUMANOS DEBEN PERMANECER IGNORANTES DE QUE EXISTIMOS”, y un único castigo, “ROMPE LA NORMA Y MUERE”. No hay más. Estos reyes, afincados en Volterra, Italia, tienen a su disposición a una serie de vampiros, reclutados por sus poderes o habilidades, que utilizan como tropas de asalto para dar muerte a todos aquellos que no obedecen su ley o que, de una forma u otra, les tocan las narices.

Bueno, resulta que, en un momento del libro, Edward piensa que Bella se ha suicidado. Así que decide poner fin a su vida antes que vivir en un mundo sin su amor. Marcha a Volterra y pide a los Vulturi que le den pasaporte. Los Vulturi, que pasan muy mucho del rollo de ser un emo trágico con el corazón roto, le dicen a Edward que naranjas, que si su vida no tiene sentido, que se una a sus tropas, que ya le buscaran ellos alguna utilidad al don que tiene Edward de poder leer mentes y emociones ajenas. Atención, recalco la importancia de que los Vulturi estén siempre reclutando a todos aquellos vampiros que tienen poderes o habilidades excepcionales. Sigamos. Edward, ante la negativa de los Vulturi de matarlo a las bravas decide mostrarse ante los humanos como vampiro (brillando al sol, menuda forma de hacerlo ) para romper la regla de los Vulturi y forzar a éstos a matarlo. Finalmente, Bella y Alice aparecen a tiempo para detener a Edward. Por desgracia, los soldados de los Vulturi aparecen e informan al trío de pizpiretos que los jefes quieren hablar con ellos, ahora.

Los Vulturi están interesados en reclutar a Edward, Alice y Bella para su ejército. A Edward porque lee la mente y las emociones, a Alice porque puede ver el futuro y a Bella, no te lo pierdas, porque resulta que es inmune a los dones de los vampiros. Literalmente. Edward no puede leer su mente, una vampira de los Vulturi no puede afectarla con su poder de causar dolor / inmovilizar… ¿Entonces cómo narices se lo ha montado Alice para ver que Bella, en el futuro, se convertirá en vampira? ¿? ¿? ¿? ¿No decimos que la pazguata es inmune a los dones vampíricos?. Y ahora, la cagada máxima: los Vulturi dejan que el trío de tolais se marche tranquilamente de Volterra, con la promesa de que Bella tiene que ser convertida en vampira o enviarán a alguien a por ella y los Cullen. Vamos a ver, alelaos, ¿y cómo la vais a localizar? ¿Utilizando el don de un vampiro rastreador, don al que resulta que Bella es inmune? Esta novela no tiene ni pies ni cabeza…

OTRAS CONSIDERACIONES:

Tds pts, de manual, y encima escrito por una mujer en un libro destinado a treceañeras. ¿WTF?

VALORACIÓN GENERAL Y NOTA (0-10):

Buffy, mátalos.

buffy-matalos

1/10. Malo con ganas…

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