‘Crepúsculo’ de Stephenie Meyer

crepúsculo-portada

Agradecemos a Invictus la reseña sobre este libro. La entrada contiene la sinopsis de la obra y una opinión sobre la trama y el estilo del autor. [CONTIENE ALGÚN SPOILER Y, SOBRE TODO, TONELADAS DE BILIS]

SINOPSIS:

Cuando Isabella Swan se muda a Forks, una pequeña localidad del estado de Washington en la que nunca deja de llover, piensa que es lo más aburrido que le podía haber ocurrido en la vida. Pero su vida da un giro excitante y aterrador una vez que se encuentra con el misterioso y seductor Edward Cullen. Hasta ese momento, Edward se las ha arreglado para mantener en secreto su identidad vampírica, pero ahora nadie se encuentra a salvo, y sobre todo Isabella, la persona a quien más quiere Edward…


OPINIÓN SOBRE EL ESTILO DEL AUTOR:

Oh, sí, nena, ansiaba llegar a esta sección… 

·Uso reiterado del epíteto, hasta la saciedad y el abuso. Esta mujer parece un niño pequeño que ha aprendido una palabra nueva que le ha hecho gracia: la repite una y otra vez; para más inri, varias veces en el mismo capítulo. Un ejemplo, HELENO: “Edward tenía un porte heleno…”, “Edward me esperaba a la salida de clase, semejante a un dios heleno”, “el musculado pecho de Edward se me antojaba el de una escultura helena”… Otro ejemplo, ZAPARRASTROSO: “me sentía ridícula al lado de Edward, sólo llevaba puesto mi zaparrastroso pijama mientras él parecía un modelo”, “Edward se sentó en la zaparrastrosa silla de la cocina, iluminando la estancia con su presencia”, “Edward me llevó en brazos hacia mi destartalado y zaparrastroso coche”… Así, ad nauseam.

·Lenguaje excesivamente petulante y pretencioso en el habla de personajes adolescentes. Desde mi punto de vista, una de las mayores dificultades con la que se encuentran los escritores, o los adultos en general, a la hora de imitar la jerga juvenil es conseguir que suene verosímil y creíble. Como ejemplo de lo que NO debe hacerse podemos tomar a Leticia Sabater, con sus infames “chupiguay”, “dabuti” y demás bazofia que el Tribunal Internacional de La Haya debería haber tipificado hace décadas como crímenes de lesa humanidad. Es comprensible, y totalmente coherente con la historia, que los personajes vampiros tengan un lenguaje mucho más adulto y arcaico que el resto de alumnos del instituto; después de todo, llevan algún siglo que otro de existencia a sus espaldas. Lo que ya no es tan creíble es que Bella, por muy madura que sea (según la autora, según mi opinión esta inútil necesita con urgencia una dosis de realidad por la intravenosa y dos jostias bien dadas para quitarle el pavo de la cabeza de una condenada vez) para sus tiernos y jugosos 17 años, utilice giros propios de una persona de 35 años cuando se sume en profundas cavilaciones existenciales.

·¡OJO! Atención a diabéticos: exceso de azúcar, melaza, edulcorantes, acaramelamiento y ñoñería romanticona. Admito que en este punto soy incapaz de ser parcial: nunca me han gustado las escenas de romanticismo en los libros, encuentro que el amor es algo demasiado personal como para poder llegar a sentirte identificado con las palabras escritas por una persona (la escritora) a la que no conoces de nada. He tratado (de verdad, lo he intentado) de aparcar a un lado este prejuicio antes de empezar con la lectura de este libro; pero es que hay momentos en los que es infumable. Hay CAPÍTULOS ENTEROS, y en ocasiones seguidos, uno detrás de otro, dedicados al tonteo – ligoteo – me gustas mucho – tú a mí más – pero yo es que te puedo morder – clávame los colmillos – se te han caído los libros, te los recojo – sentarme a tu lado hace que no preste atención a la lección de clase – bla bla bla… entre Bella y Edward. Y saturan, cansan. Hasta el punto que acabas aferrando el kindle, como si fuera el cuello de Bella, mientras gritas como un poseso “¿¡PERO TE LO QUIERES FOLLAR DE UNA VEZ, JODIDA INSULSA!?” al pobre aparato. Entiendo que en una novela romántica es indispensable describir e ilustrar el proceso de enamoramiento de los tortolitos protagonistas, pero es que la autora, al igual que pasa con los epítetos, acaba cansando por saturación de escena bobalicona tras escena bobalicona.

·Edward esto, Edward lo otro, Edward aquello, Edward es guapo, Edward es hermoso… Edward, Edward, Edward y más Edward. Vale, Bella, eres una adolescente enamorada. Te gusta tu chico. Lo captamos. ¿Hace falta que lo repitas de tres formas distintas cada cinco líneas? Joder, te lo creas o no, hay público que tiene la (vana) esperanza de leer una escena en la que los vampiros aparezcan como lo que realmente son: monstruos inhumanos que se alimentan de sangre humana.

OPINIÓN SOBRE LA HISTORIA:

Chica de gran ciudad se muda a pueblo pequeño. Chica es la nueva en el instituto. Chica se fija en el guaperas de turno que, de lo guapo y buenorro que es, resulta igual de inalcanzable que un dios para la población mojabragas del instituto. Chica y chico se enamoran pero, antes de consumar su amor, deberán enfrentarse a desventuras que pondrán a prueba su resolución de babear juntos mientras se miran con ojitos tiernos. Veamos, ¿os suena de algo el argumento? Novedad, gol de Señor y nunca visto en: series de institutos y adolescentes, películas de institutos y adolescentes, cómics / animes de institutos y adolescentes, canciones sobre institutos y adolescentes… Bueno, seguro que captáis la idea. El hecho de que Edward sea un vampiro resulta meramente anecdótico. Bien podría ser un cyborg, un clon, un Zylon, una vaina mutante de Alpha Centauri o la reencarnación de Khali-Yuga. No importa. Lo único que parece interesarle a la autora, por lo menos en este libro de la saga, es el amor entre Bella y Edward. ¿Que existen vampiros y licántropos y que se odian a muerte? Bah, menudeces, hoygan, menudeces…

OTRAS CONSIDERACIONES:

El libro, y no puede creer que sea yo el que vaya a escribir esto, tiene un aspecto positivo: estoy totalmente convencido de que si se lo das a una treceañera le engancha en un 90% de los casos. Preferiría que se iniciaran a la lectura con otro tipo de novelas juveniles, como las clásicas de aventuras; pero oye, si gracias a los protogays de Edward y Jacob se aficionan a leer en lugar de ver Sálvame y sucedáneos, tal vez la autora no merezca morir en la hoguera. TAL VEZ.

VALORACIÓN GENERAL Y NOTA (0-10):

Blade, mátalos…

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2/10

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2 respuestas a ‘Crepúsculo’ de Stephenie Meyer

  1. Pablo dijo:

    Hola! La peli está genial! Hay algunas cosillas que a muchos se nos pasan por alto. Todo tiene su sentido, por ejemplo los nombres. Aquí lo véis

    http://notengounduro.org/2012/11/19/significado-de-los-nombres-de-crepusculo/

    Los libros me han dicho que son aun mejores!!

    Un saludo!

  2. It’s hard to find knowledgeable people on this subject, but you seem like you know what you’re talking about!

    Thanks

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