La historia de la imprenta (by Spyro)

imprenta

Al contrario de lo que mucha gente pueda pensar, la imprenta, que apareció en el siglo XV, no logró su objetivo social y revolucionario hasta el siglo XIX. Cuando se trajo de China, Gutenberg le dio varios retoques, como la tinta y los tipos móviles, lo que provocó una evolución lo suficientemente importante para poder hablar de ”invención”. El problema que tuvo la imprenta es que siempre estuvo en manos del poder temporal (el Rey de turno) y el poder religioso. Éstos decidían quiénes podían poseer una imprenta y qué libros se podían imprimir.

El siglo XVI fue el de las guerras de religión, el de Lutero y el año de inflexión de 1521, cuando clavó sus 95 tesis en las puertas de Wittenberg. Entonces, tantos los protestantes primero, como los católicos después, usaron la imprenta para usos propagandísticos: alabar su religión y demonizar la otra. Cuando esto se tranquilizó, sólo se imprimían ciertos libros para las clases altas, mientras el resto trabajaba en el campo y ni siquiera sabía leer.

Desde Holanda, en el siglo XVII, se creaban publicaciones en varios idiomas cuyos reyes y príncipes franceses, ingleses, italianos o alemanes no podían controlar y llegaban a sus regiones. Aun así, el poder de la escritura estaba muy por debajo de la oral. También en el XVII aparecerán los primeros periódicos diarios en Francia.

Los intelectuales franceses que abogaban por una revolución en el siglo XVIII odiaban la imprenta por las increíbles trabas que ponían los poderes y por el uso incorrecto que se le daba. A pesar de esto, Rousseau fue un autor muy leído por el pueblo llano cuando éste estaba harto del sistema político imperante. Ya con Napoleón, y sabedor del poder de la imprenta, prohibió casi todas las publicaciones, mientras dominaba el resto. Llegó a decir que, si dejara libertad a la prensa, él no duraría ni dos meses en el poder. Con Napoleón, a medida que pasaba el tiempo, la libertad iba siendo menor, incluso era peor que en el Antiguo Régimen, pero la Revolución Francesa se consiguió extender por toda Europa. Tras esto, vuelta por un tiempo a los sistemas antiguos, con todo lo que ello conlleva.

La gente ya había conocido las ideas de la Revolución Francesa y volvieron a luchar hasta conseguirlo, y de ahí que el siglo XIX sea el de las revoluciones y los nacionalismos. En Francia, se deshicieron del Antiguo Régimen en la Revolución de 1848. En España, fue tras la muerte de Fernando VII en 1833. Y fue aquí cuando, por fin, tras cuatro siglos, la imprenta pudo dar todo lo que podía.

En el siglo XIX, con la Revolución Industrial, la gente deja el campo para trabajar en fábricas. Esta gente necesita aprender a leer para comprender el uso de las máquinas. Toda esta avalancha humana alfabetizada será un punto a favor de la prensa, que venderá periódicos como rosquillas y, además, por fin se considerará el género de la novela como algo respetable. Antes, para la aristocracia, no suponía ningún mérito crear una novela porque no seguía ningún tipo de norma. Pero la sencillez de la escritura y la posibilidad de evadirse de la explotación en las fábricas hicieron de la novela el género más leído.

Y más adelante, en la segunda mitad del siglo XIX, se crearán empresas publicitarias que servirán para financiar los periódicos y que se abaraten -en el Antiguo Régimen se impusieron unas tasas para que fueran inaccesibles, pero fueron eliminadas en el XIX-. Incluso irán apareciendo agencias de noticias para cubrir los acontecimientos que ocurran en otros países del mundo. Del enfrentamiento por vender periódicos entre Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst en la última década de este siglo, aparece el sensacionalismo y amarillismo en prensa. Éstos provocaron, entre otras cosas, la guerra entre España y Estados Unidos en 1898.

Otros medios, como la fotografía, radio, televisión, cine o Internet tuvieron que hacer un camino mucho más corto, de décadas o, incluso, unos pocos años. Pero todo fue gracias al camino recorrido de la imprenta.

Quien quiera saber más, puede leer Historia y comunicación social, de Manuel Vázquez Montalbán, un fácil ensayo del que llegué a hacer una ficha no oficial.

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5 respuestas a La historia de la imprenta (by Spyro)

  1. Angus2 dijo:

    ¡¡No conocía el largo camino que tuvo la palabra escrita hasta el pueblo llano!! Sí que es verdad que entonces mucha gente era analfabeta, y eso dificultaba mucho esa “vía de comunicación”. De todos modos, aun con todo, me doy cuenta de que los tiempos no han cambiado tanto. Se siguen intentando controlar los medios de comunicación (antes era la imprenta, ahora es Internet, televisión, radio, prensa escrita…) de la misma manera. No aprendemos.

  2. emekaese dijo:

    “El problema que tuvo la imprenta es que siempre estuvo en manos del poder temporal (el Rey de turno) y el poder religioso.”

    Novedad. El poder y la religión siempre al servicio del estancamiento de la humanidad.

  3. Spyro dijo:

    No es que se me haya olvidado, pero ya que has creado una entrada, quiero añadir una pequeña nota:

    En el siglo XIX, con la Revolución Industrial, la gente deja el campo para trabajar en fábricas. Esta gente necesita aprender a leer para comprender el uso de las máquinas. Toda esta avalancha humana alfabetizada será un punto a favor de la prensa, que venderá periódicos como rosquillas y, además, por fin se considerará el género de la novela como algo respetable. Antes, para la aristocracia, no suponía ningún mérito crear una novela porque no seguía ningún tipo de norma. Pero la sencillez de la escritura y la posibilidad de evadirse de la explotación en las fábricas hicieron de la novela el género más leído.

    Y más adelante, en la segunda mitad del siglo XIX, se crearán empresas publicitarias que servirán para financiar los periódicos y que se abaraten -en el Antiguo Régimen se impusieron unas tasas para que fueran inaccesibles, pero fueron eliminadas en el XIX-. Incluso irán apareciendo agencias de noticias para cubrir los acontecimientos que ocurran en otros países del mundo. Del enfrentamiento por vender periódicos entre Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst en la última década de este siglo, aparece el sensacionalismo y amarillismo en prensa. Éstos provocaron, entre otras cosas, la guerra entre España y Estados Unidos en 1898.

    Con esto creo que cubro la superficie y queda un resumen un poco más redondo. Es que claro, creas una entrada y yo con estos pelos.

    ¡Gracias!

  4. Angus2 dijo:

    Ole!! Qué gran entrada!! No sabía que el señor Pulitzer, con su fama, fuese el creador del amarillismo.

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